La ilusión de los nuevos comienzos

Puedes compartir

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Bienvenidos a mi blog. Especialmente hola a ti, que me estás leyendo.

Fueron varios los motivos que me llevaron a hacerme una web, pero hubo uno que tuvo más fuerza que los demás: yo quería un blog. Y de ese deseo, nació la idea de crear la web. Escribir me da la vida, escribir me hace feliz.

Cuando pensé sobre qué hablar en el primer post del blog, en seguida lo tuve claro. Este para mí es un nuevo comienzo, y qué mejor que empezarlo con ilusión. Así que decidí hablar sobre la ilusión de los nuevos comienzos.

Los nuevos comienzos pueden ser fruto de cosas positivas como son las ganas, la curiosidad o la vitalidad. Ese chico que empieza la universidad en una ciudad nueva, esa familia que se muda a la casa de sus sueños, esa mujer que empieza a tener citas con el hombre que le gusta… Pero también pueden surgir de cosas que no buscamos, esperamos o queremos. Una ruptura, un despido, una decepción, un plan truncado…

Cuando es fruto de cosas positivas, la ilusión viene por sí misma. Es muy fácil sentirla cuando empiezas algo que deseas mucho. En el otro caso, cuesta más que salga. Y es que a veces te toca empezar de nuevo, porque no te queda más remedio.

Aun así, creo que la ilusión siempre es un buen ingrediente a tener presente. En el primer caso, está claro. Y en el segundo, porque ya que hay que empezar de nuevo (a veces incluso de cero), mejor hacerlo de la mejor forma posible. No se trata de fingir ni forzar flowerpowerlandia. Sino de enfocar la nueva situación de una forma más positiva. Quizás te han despedido del trabajo. Pues esa puede ser una buena oportunidad para reciclarte e intentar hacer aquello que te gusta y no habías podido hacer antes. Quizás te has tenido que mudar a otro país, a un nuevo hogar. Si no queda otra, en vez de maldecir a ese nuevo sitio, mejor intentar descubrir sus rincones bonitos. O quizás te han dejado. Pues ese puede ser buen momento para empezar alguna afición que te llame la atención y dedicar ese nuevo tiempo a ti y a lo que te hace feliz. Hay casos, ejemplos y maneras mil. Cada uno que lo haga como quiera y como pueda. Pero encerrándose en casa día tras día lamentando lo ocurrido, tampoco se soluciona nada.

Los cambios forman parte de nuestra vida. Los busques o te los encuentres, si se cogen con ilusión, saben mucho mejor. Afortunadamente, siempre se puede volver a empezar. Sea en lo que sea. Empezar a estudiar una carrera de “mayor”, darse una nueva oportunidad en el amor, aprender un nuevo idioma, mudarse a otra ciudad, hacer nuevas amistades, cambiar de deporte… Tu vida es tu vida. Y tú eres libre de decidir cómo quieres vivirla.

Así que bienvenido a mi nuevo comienzo. En el blog iré escribiendo post sobre diferentes temas de psicología (y de lo que se me ocurra). Si te apetece que escriba sobre algún tema determinado, solo tienes que decírmelo. Los que me conocen saben que soy una persona muy cercana. Me gusta el tú a tú. Y en el blog no iba a ser de otra manera. No quiero que esto sea “soltar el rollo” y se acabó. Haced lo que os apetezca. Si queréis interactuar o escribirme por privado, tenéis campo libre para hacerlo. Que esto sea como quedar a tomar un café conmigo.

Y nada, que gracias por acompañarme. Como una vez dije en Instagram, las puertas cerradas quedarán para el recuerdo. Y las nuevas, siempre servirán para ilusionarse de nuevo.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Puedes compartir